martes, 27 de diciembre de 2011

Polvo de luna

Un único año. 365 días. Tantas cosas han cambiado que me da vértigo mirar hacia atrás. Aunque en noches como esta, me da por asomarme... me da por mirar fotos, me da por soltar una que otra lágrima, me da por recordar tu voz, por revivir aquella carcajada, por llenar estos segundos con tu imagen, por borrarla y escribir encima... escribir con tiza y presente. Porque siempre me ha dado miedo eso de la tinta.
Una vez me dio por pintarme un corazón en el pecho, una sonrisa en la cara y una mano sobre la mía; primero con un lápiz. Pero luego alguien lo repasó con rotulador permanente... y tanto tiempo me costó borrarlo cuando quise, tanto, que no he vuelto a ser papel.
Y así he aprendido que aprendo en esta vida: tiza y lluvia, tiza y lluvia, tiza y lluvia para un corazón calcáreo, carcomido que carraspea al palpitar muy fuerte y se calla cuando lo hace de menos. Porque echaba de más bocanadas de aire, aire y polvo de luna que cubre de sus pestañas a sus entrañas. Y así gravita por si sola, y brilla, y añora...
Pues eso, lo que estaba diciendo, que sigo con mi historia; recuerdos, hasta dentro de una hora.


lunes, 12 de diciembre de 2011

Promete que serás la primavera

¡Ay invierno!

Llegas con tu viento, tus abrigos, tu mantita, tu complicidad, tu risa y tu estabilidad.
Llegas para irte, un año más, como todo lo que va contigo.
Llegas y no llegas porque intentas esconderte de tu esencia, la tristeza.

Pero quieres que te quiera y no quieres que no quiera, porque en el fondo me quieres - ¿Si no tú, quién lo fuera? ¿Quién sino dejó esa huella? -

Quiero que prometas que serás la primavera, congelando la tristeza cuando abrase mares solitarios de dudas y soledad - y que lo harás cuando quieras, y yo quiera pero no pueda -

Tienes esa mirada tan quieta, ese eco de aquello que vuelve, es solidez que a mi me falta...

Y en el fondo, somos lo mismo
Nos encantan las capas, las cebollas y mirar la luna de las seis
Somos yo tan tuyo y no mío
Y fingimos que no vemos, y lloramos porque ellos no ven

Y nos escondemos en verano, buscando, y mirando en donde nadie ve

martes, 6 de diciembre de 2011

intentos ahogados

Pero ha llegado el momento de tomar soluciones drásticas. Ni siquiera voy a mojarme en el mar, voy a bebérmelo. Puede que me ahogue en el intento, pero... ¿Por qué tener unas gotas pudiendo tener el oceano?